Callos en los dedos

Fueron unos tres o cuatro días los que tardaron en formarse. Al día siguiente de que me regalaran la guitarra intenté encontrar algún método con el que aprendiera alguna canción primero y luego a tocar. No duré ni media hora. El dolor en los dedos era insoportable y se me estaban poniendo rojos. Tuve que dejarlo por todo el día, aunque era sábado y quería aprovecharlo.

El domingo, sin dejar que aquello terminase de curar, agarré de nuevo la guitarra e intenté introducir el acorde de Mi al de La y Re ya aprendidos. Y de paso pegarme con un par de canciones que ahora sé que se habían transpuesto para que la tonalidad encajase en esos acordes. Fue una hora muy dura en la que los dedos se oponían a pisar más cuerdas. Lo intenté unas horas más tarde sin mucho éxito debido al dolor.

Como puede verse, el meñique lo uso menos.

El lunes fue algo mejor. No estaban curados, pero como tuve que ir a trabajar tuvieron tiempo de relajarse (a pesar del teclado, que me destrozaba las puntas de los dedos al intentar teclear con la izquierda) y pude dedicarle a la guitarra prácticamente toda la tarde. Tuve que dejarlo cuando me di cuenta que, debido al dolor, estaba empezando a pisar las cuerdas con las yemas de los dedos en lugar de con las puntas.

Ese martes fue mi cumpleaños de verdad y, aunque no le dediqué todo el tiempo que quería ya que salí un rato con la familia, tenía los dedos despellejados y me dolían.

Poco más recuerdo al respecto, ya que he podido coger la guitarra sin molestias en los dedos desde entonces, aunque mi problema actual es otro: tengo tanto callo que me resbalan las cuerdas. No puedo pisar bien con el dedo corazón sin haber creado antes la forma de la cuerda en la punta del dedo haciendo punteo intensivo en los codones. Es algo muy frustrante que he intentado evitar hasta lijando los callos (con lija para madera, que soy un bruto). Por suerte se me han empezado a resecar las manos y he tenido que hidratarlas con crema.

Ahora, después de unos días, encuentro los callos fuertes, pero flexibles. Sigo sin notar lo que hago con la punta de los dedos, pero ya me resbalan menos las cuerdas.

Esperemos que la cosa siga mejorando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *